La ciudad de Puerto Madryn
fue fundada en 1865 cuando llegaron a la zona los primeros habitantes
blancos, los galeses. El primer doblamiento efectivo se produjo
con la construcción del ferrocarril,
inaugurado en junio de 1889 con el fin de transportar desde el valle
hasta el puerto la producción agrícola de los colonos.
Otro momento que impulsó su crecimiento fue la instalación
de la planta de
Aluminio ALUAR realizada en 1971, cuando la población no
superaba los 6.500 habitantes. A partir de entonces el incremento
fue destacado entre el resto de las ciudades argentinas.
Según el último censo realizado en el año 2001,
en Puerto Madryn viven 57.571 personas, con una edad promedio de
25 años, aunque se calcula un importante incremento incluso,
en los últimos años.
En forma paralela, han crecido las instituciones educativas que
abarcan desde el nivel preescolar hasta niveles académicos
terciarios y universitarios – Universidad Nacional de la Patagonia
San Juan Bosco, Universidad Tecnológica Nacional –
ofreciendo entre otras carreras específicas relacionadas
al contexto como la Licenciatura en Biología Marina y en
Zonas Áridas y la carrera de Ingeniería
Pesquera. Asimismo, a través del Centro Nacional Patagónico
CENPAT – CONICET, se realizan investigaciones científicas
y trabajos doctorales y posdoctorales donde participan estudiantes
e investigadores becarios e invitados de diferentes partes del mundo.
Puerto Madryn posee un valor turístico y una ubicación
estratégica indiscutibles siendo el mayor centro de servicios
de la costa patagónica y la puerta de entrada a la Península
Valdés, declarada por la UNESCO en 1999, Patrimonio Natural
de la Humanidad. Los principales ingresos están favorecidos
por la actividad pesquera, la producción del aluminio y el
turismo, actividad que nació en la década del 60 cuando
se formó la Comisión Promotora del Turismo Submarino
de la Bahía Nueva con el propósito de proyectar y
construir arrecifes artificiales dentro de los golfos San José
y Nuevo, lugares que actualmente visitan los turistas para realizar
el tradicional bautismo submarino en esta distinguida Capital Nacional
del Buceo. Temporada de Ballenas y de Verano. A lo largo de los
5km. de playa sobre los que se extiende la ciudad, hay 7 balnearios
que en su mayoría funcionan como restaurantes y confiterías
durante
todo el año y donde durante el verano se practican actividades
náuticas. En invierno, cuando los turistas regresan de las
excusiones, habitualmente salen a recorrer la ciudad en bicicleta,
a caminar por la costanera o el centro comercial, paseos ideales
vivenciar por la tranquilidad y seguridad que ofrece la ciudad.
Durante la temporada de ballenas (de junio a diciembre) frecuentemente
se pueden avistar ballenas desde la costa y durante la noche se
escuchan los típicos sonidos.